Mi aborto (parte 3) : EL LEGRADO

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Ingresé temprano por la zona de obstetricia, solo pedía no estar en la zona de bebés recién nacidos.

Me llevaron a una vieja y pequeña habitación de dos camas, que casi se tocaban por la estrechez de la habitación. Solo estaba yo.
Que suerte, no me apetecía ver, ni estar con nadie.

Me desnudé y me puse la bata que me dieron, y esperé hasta que vino el celador a por mì, sobre las diez y media u once.
Tumbada en la cama, con MARIDO al lado fuimos por pasillos, ascensores… hasta la zona de quirófanos.
Me despedí de él.
Estuve en una sala de espera de camillas con varias personas, ahí había otro celador, un hombre mayor, que no dejaba de hablarme, al principio con mis nervios me molestaba, luego hizo que se me olvidara un rato esos amargos momentos.
Vinieron las anestesistas, enfermeras… Y yo haciéndome mucho pipì, no me dejaban levantarme, y me pusieron una cuña…los nervios me estabsn afectando.
Estuve bastante rato ahí, se me hizo eterna la espera.
Por fin vinieron a por mí, me entraron al quirófano y me subieron a la camilla.
Estaba una ginecóloga mayor, bastante seca, otra residente, dos chicas jóvenes anestesistas, enfermeras, celador…mucha gente.

Me explicaron que me dormiría y que la sonda, el subirme las piernas al potro, y todo lo demás, me lo harían ya dormida y no me enteraría….
Me vieron muy nerviosa, y me dijo la anestesista que me pondría algo para relajarme, y yo le dije en plan broma, nervios o yo que sé “pero no me hagas como a Michael Jackson”…. Se rieron…Y ya no recuerdo más.

Me desperté en un pasillo, muy a una sensación de sueño dulce, pero de nuevo me hacía pipì, avisé como pude y me pusieron de nuevo la dichosa cuña.
Otro rato largo estuve esperando hasta que por fin me subieron a la habitación.

No me dolía nada, ni sentía nada.

Estuve allí ingresada hasta las siete ocho de la tarde, que por fin me dieron el alta.

Volvimos a casa, y por primera vez sentí alivio, necesitaba cerrar este capítulo. Se acababa esta pesadilla.

Espero que si estáis leyendo mi historia y estáis pasando por este tormento os pueda ayudar a ver que el tiempo lo cura todo, y ahora yo lo tengo superado, aunque fueron momentos horribles.
Ánimo!

Un abrazo

kira

MI ABORTO (parte 2)

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Llegamos al hospital, dimos los datos, y nos sentamos, fueron pasando las chicas que había y otras que llegaron nuevas. Fui al baño dos veces, con terror de ver manchas oscuras, sangre… No había nada.
Pero por fortuna dentro de mi malestar interno, eso me aliviaba.
Había esperanza.
Por fin me llamaron y entré, expliqué la situación y me subieron al potro.
Ecografía vaginal.
Había tres médicos, un ginecólogo y dos residentes, chicas las dos.
Una me tranquilizaba.
El ginecólogo me dice que el embrión tiene medidas de seis semanas y media y no de nueve y media que es de lo que yo estaba…. Me derrumbo.

No encuentra latido.

No había más que decir.

Intentan animarme diciéndome que quizás este de menos tiempo, y que en estos casos por protocolo hay que esperar una semana.
Una semana? Si estaba claro lo que había pasado, por qué esta agonía?
Me seguían dando esperanzas y yo me eché a llorar como una niña, una de las residentes movió la cabeza a ambos lados mirándome con tristeza a los ojos y comunicándome sin palabras, que no había nada que hacer.

Me dieron cita para la siguiente semana y salí, llorando por supuesto.
La cara de marido fue…sin palabras.
Me abrazó y volvimos a casa con nuestro dolor.

Fue una semana dura, no volví a manchar nada.

                         *****

Volvimos la semana siguiente, esta vez a consulta, nueva ecografía vaginal y confirmación de que el embrión se había detenido.
Aborto diferido.

La solución era poner unas pastillas vaginales cada 8 o 12 horas, no recuerdo bien, y unas gotas.
Se supone que tendría contracciones y expulsaría al embrión, vamos un aborto casero.
Nos veríamos en una semana.

Me puse el tratamiento indicado, y manche muy poco. Y así transcurrió mi semana, sin expulsar nada.

                    ******

Otra ecografía, todo seguía igual, así que a repetir tratamiento.
Esta vez el tratamiento hizo efecto, comencé con contracciones cada tres minutos, sangrando, y cada media hora iendo al baño a expulsar lo que parecía ( perdón por lo explícito) trozos de hígado…aunque en realidad era sangre coagulada.
Fue horrible y angustioso.

De nuevo en consulta, nueva ecografía, la doctora me indica que ya no hay embrión, pero aún hay restos.
COMO?!?! RESTOS?!?!
Pero si he expulsado una barbaridad de cosas y de sangre… Y no puede ser.
Otro tratamiento? Son ya tres semanas así…no puede ser.
Pues no, esta vez tocaba LEGRADO.

Que horrible por favor,cuanto va a durar este calvario?
Perder a mi bebé, tres semanas intentando expulsarlo, y ahora un LEGRADO? Qué más?
(Tengo pánico a los quirófanos)

Me ofrece hacerlo al día siguiente, y no me lo pienso. Cuanto antes mejor, menos lo pensarlo.

En unos días la tercera y última parte.

kira

Mi aborto (parte 1)

Hace unos 4 años sufrí un aborto retenido.
Hoy puedo decirlo, así, sin adornos… en ese momento apenas 5 o 6 personas se enteraron.

Cuquito mayor tenia unos 16 meses, no estábamos buscando bebé, de hecho yo estaba sobrepasada, el peque dormía fatal, todo el día sola con él, sin familia en esa ciudad. Incluso lo apunte dos horas a la guarde para en ese tiempo poder comprar, limpiar o lo que necesitara…
Que tiempos y que mentalidad, o mas bien inmadurez, ahora estoy mucho mas estresada, con dos niños, pero la madurez y experiencia de estos años se notan, ahora no llevaría a Cuquito junior a la guarde, a menos que trabajara fuera de casa… Quizás por mucho que me duela decirlo, estoy disfrutando mas esta crianza…sin agobiarme tanto, aunque no tenga ni tiempo para rascarme la cabeza. Intento compensar disfrutando la niñez al máximo de mi Cuquito mayor, que siento como crece a pasos agigantados.

El caso es, volviendo al tema, que no estábamos buscando bebé.

Tras una semana y media de retraso, yo ya sospechaba algo, usábamos protección pero algo había fallado o nosotros nos habíamos confiado mucho…
Me hice el test de embarazo y fue “buffff otro bebé…”
Marido se lo tomó peor.
Y es que las circunstancias no pedían mas bebés, solos en una ciudad sin familia y casi sin amigos, Marido trabajando en otra, Cuquito mayor que no paraba y no dormía, con lo cual yo estaba agotada, yo no trabajaba…

Pero bueno había que hacerse a la idea de que íbamos a tener otro hijo y dejarnos llevar.
Según mis cálculos estaba de unas 5 semanas y media mas o menos.
Pedí cita con mi médico, me derivó a la matrona y seguimos los pasos correspondientes.
Nuestro bebé nacería en mayo.

Sobre la seis semanas empecé con las maravillosas nauseas y sus correspondientes arcadas.
Pero al cabo de los días éstas se fueron por arte de magia, y me sentía bien.

Yo, muy ilusa, pensaba, “que bueno que es mi bebé, que no me hace encontrarme mal porque sabe que tengo que cuidar a Cuquito mayor”
“Es una niña, lo presiento”

Y así fui haciendo mil conjeturas.
Mi bebe ya se había parado, pero nosotros aun no lo sabíamos.

Aunque he de decir que yo no paraba de insistirle a Marido para ir a un ginecólogo privado porque me olía que algo no iba bien. Pero no íbamos para tirar cohetes económicamente y fuimos dejando los días pasar.

El 1 de noviembre de 2011 estábamos comiendo en casa con mi madre, y cuando fui al baño al limpiarme había una mancha amarilluzca marrón, Marido dijo que eso sería normal que no me preocupase, pero yo insistí en ir al médico.
Le dije a mi madre que se encargara de Cuquito mayor.
Nos vestimos y nos fuimos al hospital, a urgencias.

Estaba de nueve semanas y media.

(continuará…)

kira

BOLSA HOSPITAL DEL BEBÉ

Buscando en ” San Google” encontrareis muchísimas entradas de blogs o videoblogs de que visitas tener listas para la bolsa del hospital del bebé.
Yo soy práctica y suelo llevar pocas cosas, el hospital esta cerquita de casa y si me falta algo en un momento dado pueden ir a por ello.
Esta bolsa es para un hospital público, que es donde yo voy a dì a luz en ambas ocasiones, así que siempre serán menos cosas, porque pañales y ropita te dan la de allí, aunque en algunos (en el mio por ejemplo) te dejan vestirlo con la ropa de casa.

– Primera puesta para salir del hospital.
Algo cómodo y suave, previamente lavado con Norit y sin suavizante.

– 2 bodys, para poner debajo de la primera puesta, uno de manga corta y otra larga, porque aquí no suele hacer mucho frío y a lo mejor sale un día caluroso, aunque ya en diciembre es raro.

– Polaina , por si hace frío el día del alta que lleve las piernas calentitas.

– Calcetines, por si en el hospital los necesita.

-Baberos varios. ( No usé ninguno)

-Gorrito, porque pierden mucho calor por la cabecita y manoplas para que no se arañe. Aunque esto último he leído que no es recomendable porque las manos son muy sensibles al tacto y les privas de su mejor medio para conocer el mundo. A Cuquito 1 no se las puse.

– Porta chupetes y Chupete (esterilizado), estoy a favor de usarlo, creo mas en sus beneficios que perjuicios. La succión es algo innato en el recién nacido que le relaja y el chupete hace que respire de forma correcta por la nariz.
Tras haber adquirido la lactancia materna, para no confundirlo, lo usaré, esto ya será en casa pero por si a caso lo llevo.
Os recomiendo no usarlo hasta que se haya enganchado bien.

-Cremitas para el culito, y para el cuerpo, llevo muestras de las canastillas. La del cuerpo no creo que las use porque en el hospital lo asean a diario.

-Toquilla/arrullo, para cogerlo allí y para salir del hospital.

-Peine, colonia. Es mejor no perfumar ni al bebé ni la mamá, en todo caso a él en la ropita….además huelen tan BIENNNN!

-Pañales para el día de salida del hospital.

-Toallitas, el meconio es muy pegajoso y la forma mas fácil de quitarlo es con toallitas.

– Pezoneras esterilizadas ( marca L de Medela usé yo), por si al principio salen grietas, éstas salvaron mi lactancia.
Debido al mal agarre me salieron grietas, cuando se curaron aún me dolian los pezones, las usè durante un mes.

Y bueno esto es lo que yo me llevaré, podría llevarme ropita para esos días pero la verdad es que lo veo más cómodo para todos vestirlo con la “bonita” ropa del hospital, yo llevaré menos cosas en la bolsa, y además tengo mucho tiempo para vestir a mi muñeco como me plazca…

Espero que os sea de utilidad.

kira

MI CESÁREA 2.0 ( parte 2)

Empiezo a notar que se me duermen las piernas, me sondan, y empiezan a desinfectarme la barriga.
En ese momento siento miedo a sentir…a notar que me corten, al dolor…
Oigo como mis pulsaciones se disparan, y empiezo a tener un tembleque compulsivo, mezcla de nervios y anestesia.

Me ponen una tela para no ver nada, y las anestesistas se ponen detrás de mi, una de ellas me acaricia la cara.
Huele a carne quemado…han debido de empezar ya.
La anestesista me dice si quiero ver como sacan al bebe… -siiii claro que quiero!!!-
Empiezo a notar como me mueven en la camilla, me tambalean, no me gusta la sensación, no duele pero es desagradable.
En mi otra cesárea al estar sedada no recuerdo todo esto.
Pasan 10 minutos como mucho, noto una gran presión arriba por mi estomago y un vacío, ( me falta algo) y oigo un llanto…jijiji… Me bajan la sabana y lo veo… Sin palabras, lloro de emocion , es mi hijo, por fin lo veo..
Está coloradito y es morenito (Cuquito 1 es muy blanquito y rubio!!!, que diferentes!!!!)
Me vuelven a subir la sabana y se lo llevan al pediatra, lo oigo llorar de fondo, que llorón!!! Jijiji
Me ponen oxitocina, para despegar la placenta creo, y me vuelve el temblor.
Al rato viene la matrona y me pone a Cuquito 2 encima, lo sujeta una enfermera, esta llorando mucho , y cuando empiezo a hablarle y besarle se calma….alucino!
Me conoce!!! Sabe que soy su mamá!!;
Que de sensaciones!!!
Al cabo de unos minutos se lo llevan a su papá, vaya! Ahora que se me había pasado el tembleque… Y vuelve de nuevo.
Estuve como una hora y media más en el quirófano, me desespere…se me hizo eterno.
La sensación fue horrible, pues me tambaleaban todo el raro y notaba (sin dolor por supuesto) como me removían por dentro.
Los ginecólogos me confirman algo que mi marido y yo ya hacia tiempo habíamos sospechado, tengo el útero destrozado, y me lo tienen que reconstruir, por eso tardan tanto.
Dan gracias de que no me haya puesto de parto pues hubiera habido rotura uterina seguro… Que fuerte… Y me dice que no podre volver a tener hijos, mi útero no soportaría otro embarazo.
Me quedo de piedra.
Y en ese instante me ofrecen hacerme la ligadura, pero estoy bloqueada, y digo que no…ahora me arrepiento.
Por fin oigo la grapadora, eso quiere decir que ya están acabando.
Los doctores se van y los auxiliares y enfermeras me empiezan a limpiar.
Voy llena de sangre por todos sitios.
He perdido mucha.
Me llevan a un sitio y me ponen calor, en cuanto deje de temblar me llevan con mis chicos, pero no puedo controlarlo.
Una enfermera súper amable me dice que es normal que tiemble, mi cuerpo acaba de sufrir un cambio en dos horas, algo que se ha gestado durante 9 meses…
Por fin viene la celadora y me lleva, y a lo lejos veo a mi marido vestido de verde con mi bebe. Que bonito.
Le digo que me lo ponga al pecho, esta vez me he propuesto no fracasar con la lactancia.
Hasta las cuatro de la tarde estoy en reanimación, y por fin me llevan a mi habitación, y sola!! Que bien!
Lo que menos me apetece es aguantar a gente, estoy agotada, y empieza a dolerme…

*El posparto merece un post a parte.
La recuperación de esta cesárea ha sido mucho mas lenta y dolorosa que la primera. El hierro o ferritina me bajo de 70 a 9 debido a la gran pérdida de sangre, así que me lo pusieron por vena.
Asi que ya os contare.

Esperó que este post os ayude a las futuras mamás y os entretenga a todas.
Ser madre es lo mejor del mundo y pasaría mil veces por mil cesáreas por mis hijos…pero quien me diga que prefiere una cesárea a un parto vaginal, me molesta, porque como me dijo el ginecólogo “te has sometido a una operación abdominal de cirugía mayor, esto no es un parto”
Un abrazo!

kira

MI CESÁREA 2.0 ( Parte 1)

El día 5 la ginecóloga me confirma que estoy igual, cervix cerrado y cuello blando,… me recomienda cesárea.
Me pongo a llorar de inmediato, y ella, muy humana, me acaricia y me dice que si quiero intentamos inducción, por su cara veo que no resultaría, además mi marido tenia muy claro que no quería que volviera a pasar por otra inducción fallida. Aún así, le pregunto que posibilidades tengo de que funcione, me da muy pocas.
Asi que cesárea programada para el 8 de diciembre.
Nervios.
Miedo.
Terror.
Otra cesárea, por qué a mi?
Qué le pasa a mi cuerpo?
Pasé un mal puente, tres días interminables… Con mil pensamientos, como se me daría, saldría todo bien, como seria mi bebé…

Y llegó día 7, y con mi maleta, mi marido y yo nos fuimos al hospital paseando, pilla cerquita de casa.
Antes me despedí de Cuquito 1 y de mi madre…
Llegamos a las 18 horas, y tuvimos que esperar habitación, el hospital estaba colapsado.
Me dieron habitación en ginecológia en vez de obstetricia porque no había camas disponibles.
Empezamos con vía al canto, cena de dieta blanda (asquerosa), un rasurado??? Perdona??? Pero si vengo depilada!? Pues si, rasurado muy finamente por la enfermera o auxiliar, y también Enema?? Si, y no uno, sino dos, uno a las once de la noche y otro a las seis de la mañana.
En mi anterior cesárea todo esto no se hizo, claro fue de urgencia.
Todo esto no hizo más que incrementar mis nervios.
Llegaron las doce de la noche y decidimos descansar.
Noche de perros, entre nervios y poca comodidad, y que a las seis pasó la “cuidadosa” enfermera a ponerme el otro enema, indicarme que me duchara y me vistiera para el quirófano.
Amaneció y nos dijeron que la cesárea sería a partir de las diez de la mañana, que era fiesta (día de la Inmaculada) y me lo tenía que tomar con calma.

Y esto es lo peor, la espera…

Esperar a que se abra la puerta de la habitación y venga el celador a por mi.
Pues a las once y veinte vino, me quite el piercing de la nariz, se lo di a mi marido y me despedí de mi madre y de él, tranquilizandosles de que estaba tranquila, que no se preocupasen si tardaban en avisarles de que el bebé nacía, que a veces tardan en meterte al quirófano…
Mentira, estaba asustada.
Me pasaron y esperé unos diez o quince minutos a que viniera el anestesista, era el único que faltaba del equipo médico.
Vino y me metieron al quirófano, y me subí a la camilla de operaciones.
Yo temblando, y pidiéndole perdón a la anestesista, una chica joven, por mis tembleques.
El celador me sujeto por los hombros, hubiera preferido q me abrazara fuerte.
Me ponen un antiséptico, y me da un pinchazo que es una anestesia local, me muevo ( mierda, pienso), vuelvo a pedir perdón, me vuelve a pinchar, duele muy poco pero se nota como se introduce en la columna, esta vez es la raquis, noto un pinchazo en el pie derecho y frío en las piernas.
Y por fin termina.
Entre auxiliar y celador me tumban de nuevo.
Me ponen lo del dedito para controlar las pulsaciones, a mil por hora, el tensiometro, unas pegatinas en el pecho…
Sueros con antibiótico, primperan para los vómitos…
Me ponen los brazos en cruz, pero no me atan… primera sorpresa.
No me sedan, a pesar de mis nervios y mi tembleque, la anestesista muy empatica me dice que quiere que me entere de todo, que vea a mi bebe cuando lo sacan, que me bajaran la tela y me lo enseñaran, segunda sorpresa.
Empieza a darme angustia, es por la anestesia, me giran la cabeza por si quiero vomitar…

Mi Cuquito me reclama.

CONTINUARÁ….

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kira

Vuelvo pronto

Esta pequeña ausencia se debe a mi recuperación post cesárea.
Pronto volveré contándonos todos los detalles.
Mi Cuquito 2 me tiene agotada, había olvidado lo que era el cuidado constante de un recién nacido….
Felicidad, cansancio y muuuuuuchhhooo sueño…

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3,770 kg 51 cm

kira

TERCEROS MONITORES

Ya es la tercera semana que voy a monitores, y francamente es desesperante.
Tenía cita a las 10:30, me fui andando ya que no me pilla muy lejos de casa con mi marido. Y subí las escaleras hasta la tercera planta, asombrosamente estoy “mejor” que en todo el embarazo.
Al rato de estar allí, había muchas chicas, pasé, la matrona es la misma de siempre, muy maja.
Me pusieron las correas y me dieron como un botoncillo que debía apretarlo cada vez que mi bebe se moviese.
Sentí tres contracciones flojitas sin dolor, pero bueno ahí estaban.
Como mi peque mas o menos se movía, me dejaron salir pronto. Si se duermen y no se mueven te dejan mas tiempo para controlar.
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Sobre las 12:50 pase a la consulta de la ginecóloga, de nuevo, por suerte, me tocó la misma.
Me subí a la camilla/potro y tacto, muy suave.
Y me dice que esperaba que estuviera mejor (o sea mas avanzada), mi Cuquito no apoya la cabeza, está muy alto, por lo tanto ni el cuello del útero se centra, ni empiezan las contracciones para dilatar… “Cubo de agua fría al canto”
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Me hace ecografía y por suerte, y sé que es lo más importante, mi bebe esta sano y sigue cogiendo peso. “Punto favorable” yuju!!
Le digo que m ayude, que me oriente en que puedo hacer, que yo deseo con todas mis fuerzas dar a luz, qué puedo hacer? Dice que va a hacerme otro tacto, si yo quiero, para ver si puede permeabilizar la zona y le digo que si.
Durante unos minutos está “dale que te pego”, la sensación es dolor de riñones, de regla, soportable. Cuquito baja un poco y casi consigue “hamiltonear” pero vuelve a subir…y no se puede.
Nada, lo único que puede aconsejarme es hacer ejercicios con la pelota de pilates, pero por su expresión veo que la cosa esta difícil.
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Me da cita para una semana después, si sigo igual que es lo más probable, programamos cesárea, si estoy mejor me propondrá inducción…
Y aquí mi ilusión de dar a luz se queda en esa consulta, salgo llorando, reviviendo de nuevo mi anterior embarazo, y sigo sin entender por qué otra vez me esta pasando lo mismo, si estoy caminando, subiendo escaleras.. Y todo lo que se supone que ayuda…y nada.
No ha servido de nada.

Mi marido me espera abajo (no ha podido entrar conmigo porque tuvo que ir a recoger al peque al cole) le cuento por encima, llamo a mi madre y lo mismo.
Pero ni me apetece profundizar ni hablar, porque aunque no sea una persona muy espiritual, ni crea en los extremos de parto natural en casa a toda costa, aunque no sea así, ellos no comprenden la importancia de mi deseo.
Me da miedo la cesárea, soy un poco hipocondríaca, por si le pasa algo a él lo primero, y luego a mi.
M da miedo esa soledad de quirófano, atada y atontada.
Me da miedo el no verlo hasta pasar muchas horas.
Me da miedo que lo dejen solo como a mi hijo mayor en una incubadora.
Me da miedo el dolor.
Me da miedo no poder valerme por mi misma para incorporarme y coger a mi bebé.
Me da miedo estar días hospitalizada sin la comodidad de mi casa.
Me da miedo no poder andar derecha.
Me da miedo que mi lactancia fracase de nuevo.
Y esto es lo que siento, y los que me dicen “que bien, que lo importante es que Cuquito este sano”. Pues eso sobra, claro que lo primero que a una madre le importa por encima de todo es que su hijo este bien!!! Estamos locos? y si él estuviera mal me sometería a 100 cesáreas o a lo que hiciera falta, como cualquier madre… Pero no es eso es mucho mas a dentro y partimos de que gracias infinitas, él esta bien.
Y eso es todo.
Ya os contaré en mis cuartos monitores.

kira

MI CESÁREA

Hoy os hablo de algo que a la gran mayoría de las mujeres embarazadas nos gusta leer, el parto de otras chicas, para hacerse una ídea más o menos de como será el suyo…. aunque esto de poco sirve, cada mujer es un mundo y cada parto igual, mujeres que han tenido varios hijos, cuentan que cada parto fue diferente.

Hay mujeres (esto es lo más raro claro) que apenas sienten dolor y paren en pocas horas, otras en cambio a las que se les aplica aquel dicho de HORA DE PARIR HORA DE MORIR, aunque gracias a la ciencia hoy en día con la epidural está casi controlado.

Mi parto no fue el soñado, como el de muchas mujeres, siempre te haces ilusiones de de parir de determinada manera, o te imaginas como será… pero claro al final la naturaleza manda y esto se escapa de nuestras manos.

Comencemos…
Llevé un embarazo dentro de la normalidad tirando a regular, el primer trimestre con nauseas ( sin vómitos), el segundo de maravilla, y el tercer trimestre catastrófico, esguince en el pie, una semana de reposo por contracciones, estaba hinchadisima, los pies eran globos, engorde veintitantos kilos, y tuve muuuuucho insomnio…apenas dormía 3/4 horas al día.
-Llego la semana 38 y tuve monitores…conclusión VERDE, bueno lo normal para una primeriza.

-Semana 39 ídem de lo mismo.

-Semana 40 igual.

-Semana 41, me siguen viendo muy verde, y me programan inducción.
Yo aquí ya estaba más que acojonada (además de desesperada) sin saber a que me enfrentaba.

-Llegó el día, semana 41+5, ingresé en una habitación, no tenia compañera de habitación (por suerte, luego pagué bien caro la dichosa compañera y sus miles de visitas desde las 9 hasta las 23 horas…un horror).
Y allí mi marido y mi madre me acompañaron todo el día.
Me pusieron una tira de Propess, creo que se llama así, y me estuvieron poniendo monitores a ratos y tactos durante todo el día.
Algún dolor de riñones y molestias de regla pero ya está. Mi familia vino a verme, llegó la noche y mi marido y yo nos quedamos allí, yo con un hambre y una sed pregunté si podía cenar y me dejaron, que suerte! (Modo ironía)
Mi marido bajo a la cafetería a las once de la noche y me subió un bocadillo frío.
Cuando nos disponíamos a dormir ingresan a una chica con rotura de bolsa, se pasó la noche quejándose, gritando, levantándose… El marido roncando, a mi en ese momento me dio pena…luego termine aborreciendo a la chica and company…Con lo cual no pegamos ojo.

Semana 42, al dia siguiente, yo estaba agotada, me llevan a la consulta del ginecólogo y deciden que me van a seguir induciendo pero esta vez con oxitocina…genial ( modo irónico), me entró mi tembleque habitual de cuando me pongo nerviosa.
Me quito pendientes, anillos, me ducho, y el celador me acompaña a la sala de dilatación, dos plantas mas abajo.
Dejan a mi marido entrar, me tumbo en una cama supermecanizada, me ponen correas (monitores) y vía con suero y con oxitocina. Desde las 12.
Empezaron a pasar las horas y el dolor de riñones empezó a ser insoportable, no me podía mover por los monitores. En ese momento yo pensaba que era por estar tumbada tanto tiempo, hoy por hoy sé que es la consecuencia de la oxitocina y estar en esa posición.
A las cinco de la tarde a Cuquito 1 empezaron a bajarle las pulsaciones en varias ocasiones, algo horrible que me duele recordar… ( Desde ese día tengo trauma a los monitores, de hecho cuando he ido para Cuquito 2 le digo que por favor le baje el sonido y no miro la pantalla)
Me cambiaron de posición varias veces, me pusieron dos bolsas de glucosa para ver di así se le normalizaban…y a las 18:20 mas o menos decidieron hacerme la cesárea.
Por fin!!! En esa situación yo ya estaba deseando que todo pasara fuese como fuese.
Me sondaron allí mismo, yo estaba muy nerviosa. Sin decir nada pero temblando.
Me llevaron a quirófano y vino el anestesista. Yo no dejaba de temblar, y él muy humano, (modo ironía ON) me chilló diciéndome que o me estaba quieta o me rompería la aguja dentro…todo esto tumbada de lado porque si me incorporaba le volvían a bajar las pulsaciones.
Por suerte vino un encanto de celador, aún recuerdo como olía, que me sujetó y me relajó y asì el anestesista pudo ponerme la raquis, con sedación incluida de premio…mis nervios y yo… No sé si a todas las chicas las sedan y las dejan atontadillas como a mi.
Me tumbaron, me ataron las manos, me llenaron de cables,…. Hacía frío, y sentía hasta los pechos dormidos, tenía la extraña sensación de soledad, y tristeza. Y de que algo malo nos iba a pasar a Cuquito y a mí. Imagino que el miedo sacó a relucir esos sentimientos.

Empezó a oler a carne quemada, tenía miedo de sentir el corte del bisturí, y al poco, oí al ginecólogo decir, que niño mas grande, debe de pesar 3,800 por lo menos… Y lo vì….no lloraba, soltó un quejido, era blanquisimo, rubito y como su papá. Y así sigue.
El pediatra lo examinó, le limpio la nariz… Y la matrona me lo acercó para que le diera un beso…y él lloró, no le gustaba esa postura… Y yo lloré porque no sabría cuando lo volvería a ver.
Terminaron conmigo, me llevaron a reanimación, mi madre pasó a verme…tengo recuerdos borrosos…
Vino el anestesista a verme (otro mas educado) y viò que la herida me sangraba.
Sobre las 10 de la noche me subieron a la habitación y por fin vì a mi bebe, quería ponermelo en el pecho pero no podía incorporarme ni ponerme de lado… Me dolía. No sabia como alimentarlo (aunque esto requiere otro post).
Vino de nuevo el ginecólogo a quitarme la venda, apretarme la barriga para sacar la sangre acumulada, curarme y volver a tapar el estropicio…
En fin esa fue mi cesárea, espero que si tengo otra con Cuquito 2 sea mejor y sino como siempre he dicho, mejor un parto.
Evidentemente cada uno cuenta su versión de como vivió la experiencia.
No todas las cesáreas son malas ni dejan mal sabor de boca.
De hecho tengo una amiga con cesárea programada (hará 11meses) y se le dio genial. No guarda mal recuerdo y no se queda con mala sensación de no haber tenido parto natural.
Ahora de 39 semanas estoy a la espera de ver que pasa otra vez.
Ya os contaré.

He hablado con Cuquito 2

Hoy he hablado con Cuquito 2 (definitivamente he perdido la cabeza).
Estoy cansada de calentarme la cabeza, de pensar en cada síntoma, de andar, de comer picante, de comer chocolate, de subir escaleras…de todo lo que implique ponerme de parto por miedo a tener nueva inducción y nueva cesárea.
Tengo miedo, sí, de que le pase algo, si me inducen el parto y se me rompe la cicatriz, de que no se rompa pero que tantas horas le hagan sufrir, de que sea cesárea y lo vea solo dos minutos, de no poder tocarlo, de no poder valerme por mi misma para cuidarlo desde el principio.
Pero también me da miedo parir, de que no sepa, de no ser capaz, de no soportar el dolor, de suplicar una epidural que me pare el parto…
En fin que se ve que soy una cobarde…

Asi que hoy he dicho basta.
No sé por qué motivo me encuentro mejor que en todo el embarazo, estoy durmiendo por las noches de 5 a 6 horas (todo un récord), mi acidez me da mucho la lata pero es normal, la pubalgia y la ciática me están dando algo de tregua, me noto ágil, sonrió y río a carcajadas… Y mi bebe esta sano…así que como no tengo ningún motivo para desesperarme por ponerme de parto, he hablado con él, y le he dicho que puede nacer cuando esté preparado, natural o por cesárea, porque voy a ser fuerte y valiente por los dos.
Porque sé que este descanso que me están dando Cuquito 2 y mi cuerpo, debo aprovecharlos para renovar la energía que voy a necesitar para sobrellevar los horarios y rutinas de un recién nacido y un niño de 5 años, porque cada uno a su manera me necesita.
Así que aquí estoy esperándote, pero con calma, para cuando decidas nacer te dé tantos abrazos, besos, caricias, y amor que llevo guardando estos nueve meses.
Te quiero.

kira